Durante el período de incubación, el pollito utiliza el huevo como fuente de nutrición. Sin embargo, durante los primeros días de vida después del nacimiento, los pollitos deben someterse a la transición fisiológica para obtener sus nutrientes del alimento fabricado que se les suministra.

En esta etapa, el consumo de alimento está en su nivel mínimo y los requerimientos de ingesta de nutrientes están en el nivel máximo. No solamente se debe suministrar la concentración nutricional correcta, sino que las condiciones ambientales deben ser las adecuadas para establecer y desarrollar el apetito del ave.

El desempeño del peso corporal final está directamente relacionado con la tasa de crecimiento temprano (por ejemplo, peso corporal a los 7 días); por lo tanto, asegurarse de que los pollitos tienen una buena iniciación es un aspecto crítico.

El alimento de Iniciación se suministra normalmente durante un período de 10 días, pero se puede extender a 14 si no se están logrando los objetivos de peso. Los pollitos que no tienen una buena iniciación son más vulnerables a enfermedades, deficiencias en el aumento de peso y desafíos ambientales.

El suministro de los niveles nutricionales recomendados durante el período de iniciación promueve un buen crecimiento temprano y el desarrollo fisiológico, garantizando que se alcancen los objetivos de peso corporal, la buena salud y el bienestar.

El consumo de alimento durante los 10-14 primeros días de vida del pollito representa una pequeña proporción del total de alimento consumido y el costo del alimento hasta el procesamiento.

Por lo tanto, las decisiones sobre las formulaciones del alimento de Iniciación se deben basar principalmente en promover un buen desempeño biológico y una buena rentabilidad general, en vez de enfocarse solamente en el costo individual de dicho alimento.